Primeros auxilios en Blv España y Franzini
September 3rd, 2008
Esto es algo que sucedió el pasado Lunes.
Me dirigía del trabajo a la Facultad de Ingeniería como todos los Lunes, cuando logro ver en la esquina de la calle Francini y Blv España unas 6 personas arrodilladas en ronda en la calle.
Lo primero que pensé fue que hubo un accidente de tránsito, pero era raro que el hecho sucediera sobre la acera, salí corriendo hasta el lugar ya que mi teléfono celular tenía el saldo suficiente para hacer alguna llamada de emergencia.
Cuando llego veo una joven en el piso temblando y con dificultades para respirar, lamentablemente no es algo habitual que uno sepa primeros auxilios en Uruguay, lo que se da en los centros de enseñanza es algo muy básico. Así que atiné a hacer lo que estaba a mi alcance, la muchacha tenía al lado un bolso con el cual pude (a través de su Cédula de Identidad) saber que su nombre era Natalia (no es su verdadero nombre), busqué teléfonos y recibos de alguna emergencia médica pero no encontré nada, pero el dueño de un local frente al hecho llamó a una ambulancia.
Por suerte al lado mio había una señora mayor que reconoció al instante lo que le pasaba a la muchacha; “Es un ataque de pánico, mi hija también los sufre.” dijo, luego que pudimos tranquilizar a la muchacha al punto de que nos pudiera decir alguna información que nos ayude, le digo “Te vamos a ayudar Natalia, pero necesito que me des un teléfono”, ella me dijo en voz baja un número al cual pude llamar y avisar del hecho, me comuniqué con una joven ( lo deduje por su voz ) a la cual le pedí el número de algún familiar.
Esta chica me dijo que la hermana de Natalia vivía cerca de allí, que inmediatamente le avisaba, le pedí el número de la madre y me encargué de llamarla. Por suerte en menos de 5 minutos llegó la hermana de Natalia, la cual nos pudo decir que su hermana era socia de la mutualista médica Semm ( la cual era por suerte, la misma que había llamado el dueño del local sin saberlo ).
A todo esto HABÍAN PASADO 10 MINUTOS y la ambulancia NO LLEGABA. Una ambulancia que pasaba vió el cúmulo de gente y se acercó. De inmediatamente los paramédicos le dieron oxígeno a Natalia y le pusieron una pastilla debajo de su lengua (5 minutos luego llegó la ambulancia que se había llamado).
Por suerte Natalia se recuperó, luego que pasó el hecho hablé con la madre de la joven de nuevo para explicarle lo que pasó ( ahora de manera más calma y detallada ) y para tranquilizarla de que todo estaba bien.
Este post más que nada es con el objetivo de hacer una denúncia social, no sólo por el hecho de que La Salud, en Uruguay evidentemente no funciona de la manera que debería de hacerlo y se demoró más de 15 minutos en atender a una joven que estaba en un estado verdaderamente crítico, tampoco por el hecho de decir que algo no anda bien con nosotros los uruguayos, ya que pasó un sinfín de personas por la zona y sólo 4 estabamos activamente ayudando, el resto pareciese que veían algún tipo de “show” en vivo y comentaban del suceso como quién ve una obra de teatro…el principal motivo de este post y el de concientizar a la población sobre algo cada vez más frecuente en estos tiempos “Ataques de pánico”, un mal que sufren 1 de cada 7 uruguayos.
Se calcula que este problema lo sufre un 5 por ciento de la población general y casi el 14 por ciento de los pacientes cardíacos. Es más frecuente en las mujeres y a menudo comienza al final de la adolescencia.
Durante esos minutos (rara vez se prolonga por más de una hora) suelen presentarse síntomas como taquicardia, dolor en el pecho, respiración rápida y corta, sensación de ahogo, de inestabilidad, de irrealidad. También hay oleadas de calor y frío, transpiración profusa, y miedo de morirse o de perder la razón.
Una de las complicaciones más habituales es el desarrollo de un miedo anticipado: la persona teme perder el control durante esos ataques. Y como no sabe en qué momento surgirán, evita quedarse sola o salir a lugares públicos.
¿Qué hacer?
Los pasos a seguir son:
- Hacer análisis médicos para descartar enfermedades de carácter orgánico (en particular trastornos endocrinos, circulatorios, dificultes de tensión arterial, etc.)
- Una vez establecida la causa psicológica hacer una reflexión acerca de cómo estamos viviendo, en qué puntos nos estamos ‘pasando de la raya’ y qué medidas de salud podríamos tomar (descanso, alimentación, ejercicio, diversión, cambio de actitudes).
- Llevar vida normal (llevar vida de enfermo incurable no nos hace sentir precisamente normales). La causa de la ansiedad no es externa sino interna, así que el mundo no tiene la culpa y sería inútil tomar medidas de precaución porque el miedo puede perfectamente cambiar de ‘tema’ una vez que cedemos en evitar determinada circunstancia.
- Evitar todo tipo de anticipación o pensamiento sobre la ansiedad: esta es la causa más importante del mantenimiento y crecimiento de la ansiedad. Una especulación es cizaña que sembramos y provoca mayor inseguridad. Lo correcto es ‘vivir sin pensar’ hasta que llegue el momento X, en el cual nos limitamos ha hacer lo que sigue a continuación.
- Tener preparado un guión para decirnos es ese momento (este guión se ha podido preparar previamente con un psicólogo, y contiene fundamentalmente la idea de lo que nos pasa en que tenemos mucho miedo, pero el miedo no nos hará morir, y simplemente es algo que ‘bajará’ en la medida de que actuemos con normalidad. No me muero, es sólo miedo.
- Respirar hondo. Si notamos cosquilleos en las puntas de las manos o en los pies significa que estamos ventilando o oxigenando más de la cuenta y que lo que interesa en ‘parar’, por lo que aguantaremos el aire contando tranquilamente uno, dos, tres, cuatro, y expulsaremos el aire suavemente, y repetimos la operación hasta notar que de esta forma introducimos menos exógeno, desaparece el síntoma del cosquilleo y nos resulta más cómoda la respiración.
- Mirar algo y centrar la visión en el mundo externo (veo un cuadro, una matrícula de coche que comienza por… ) Este ver-afuera nos ayudada a saber si vemos bien y a recuperar la agradable sensación de equilibrio. También conviene oir-fuera (que sonidos escucho, que canción suena, cómo oigo mi propia voz) y tocar alguna cosa como mi ropa, un mueble, un objeto cualquiera, pera dirigir los canales sensoriales hacia el exterior. Todas estas medidas conducen a comprobar si nos estamos desmayando o mareando o si estamos ‘funcionales’. Cuanto antes comprobemos nuestro estado y salgamos de la inmovilidad, antes podemos cercionarnos de que nuestro estado es mejor de lo que parece.
- Continuar haciendo lo que estamos haciendo (si estábamos haciendo algo) o inventarnos una tarea. Es muy probable que la situación de pánico se de encerrados en una coche, en un aula o despacho, esperando en la cola del banco o para pagar en el supermercado (preferiblemente con personas detrás y delante impidiéndonos la huida). Entonces hacer algo puede ser hablar, curiosear, pensar lo que comimos la semana pasada, escribir algo, escuchar o tararear música, o cualquier cosa que tenga la suficiente garra para distraernos).
- Esperar los minutos necesarios para relajarnos (pensar que cuando uno se altera tarda un ratito en serenarse, es importante no confundir esto con que ‘fracasamos’ en el control, así que no hay que tomarse como algo ‘raro’ el que tardemos nuestros cinco o diez minutos en lograr tranquilizarnos.
- No enfadarse (pensamientos como “!otra vez!”, “¿qué hecho yo para merecer eso?”, “¡esto es espantoso!” “!soy débil!” y similares aportan tanto nivel de adrenalina a la corriente sanguínea como la ansiedad. Además esta ira contribuye notablemente a que la próxima vez parezca más infernal.
- También esta totalmente contraindicado deprimirse como si a uno le estuviera sucediendo alguna gran desgracia o tuviera la peor suerte del mundo. Esto solo hacer que agrandar al ‘enemigo’ haciendo que la ansiedad parezca más tirana, abusiva e todopoderosa que nunca. En vez de deprimirse es más útil animarse todo lo que uno pueda haciendo cosas que compensen el mal sabor de boca dejado por el momento de pánico (actividades lúdicas o que nos den paz, goce y nos reconcilien con la vida como la buena música, la buena lectura, la buena conversación o el goce estético de las cosas). Uno puede hacerse algún tipo de ‘regalito’ como un remedio curativo muy eficaz para ‘minimizar’ la fuerza del miedo. Hay que recordar que tomarse las cosas con humor es un buen método para solucionar todo tipo de problemas de salud y de la vida en general. (Algunas personas en fase de superación suelen hablar con su miedo diciéndole “así que ya has venido a molestarme un poco ¿no?, pues has de saber que ya no me impresionas porque sé que mucho ruido pero sólo eres un poco de ansiedad fisiológica inocente, así que ahora ¿qué cosa agradable podríamos hacer? ¿tal vez hablar con esa persona encantadora que tanto nos gusta? ¿tal vez nos podemos ocupar en algo útil e interesante que nos permita cambiar de tema? …”).
- Dejarse ayudar por un profesional. Es una lástima que muchas personas tengan alergia a dejarse ayudar por un psicólogo como si su valía personal quedara en entredicho, porque de igual modo que nos dejamos orientar por un asesor fiscal, un inversor financiero, o el maitre de un restaurante, es más síntoma de inteligencia y sensatez que de otra cosa contar con el asesoramiento de un psicoterapeuta especialista en trastornos de ansiedad. Todos los puntos anteriores y otros más quedan mucho mejor aclarados y sobre todo, puestos en práctica, con el apoyo del psicólogo, de forma que nos aseguremos del éxito en el control de un miedo que ya se ha apoderado de nosotros. Ya sé que estamos en la era del bricolaje, hágaselo usted mismo y de la auto-ayuda y que ésta misma información la ha encontrado usted en internet, pero tampoco que hay exagerar tanto que pongamos en peligro nuestra propia salud y calidad de vida sólo por evitar el contacto del profesional. Si tiene ataques de pánico y/o agorafobia, dedique tiempo y medios necesarios para su solución correcta y completa.
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2 Responses to “Primeros auxilios en Blv España y Franzini”
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September 3rd, 2008 at %1:%Sep %p
“(…) pasó un sinfín de personas por la zona y sólo 4 estabamos activamente ayudando (…)”
Un problema que tienen las emergencias es justamente cuando mucha gente se amontona intentando ayudar pero que en realidad no hace mas que molestar. Lo importante en esos casos no es tener mucha ayuda, sino una sola persona que sepa lo que está haciendo, y alguien más si lo considera necesario.
Interesante el post, pero pensé que me iba a encontrar con que hacer si me encuentro en tu misma situación, yo personalmente no tengo idea como ayudar a alguien que está sufriendo un ataque de pánico; es más, no sabría reconocer que le está pasando.
Saludos!
tuxie_
October 6th, 2008 at %1:%Oct %p
Estimado Christián:
Quería aportarte algún dato para sumar objetividad al asunto, y ver que lo que pasó no es sólo una cuestión que evidencia la decadencia del sistema de salud uruguayo, sino también de educación y cultura en general.
Además de estar hiper saturado todo el sistema de salud, tanto el privado como el público, por los diferentes factores, cabe destacar que se ha desvirtuado mucho la función que tienen las emergencias médicas por parte de la población en general. No sé si por culpa de las propias empresas, generando a veces propaganda no muy clara o por la propia comodidad y/o falta de información de sus afiliados.
A lo que me refiero es que hoy por hoy, el 90% de los llamados que atienden las emergencias móviles son por causas menores que ni siquiera ameritan una visita médica. Entiéndase que son por “fiebre”, “vómitos” y “diarrea”. Cosas que todas nuestras abuelas sabían como tratar y acudían a un médico, sólo si estos síntomas persistían más de tres días, que es lo normal que duren generalmente. Lo que pasa hoy en día, es que al primero de estos síntomas, los usuarios llaman a las emergencias, con todo su derecho de socio (claro está) pero perjudicando al sistema todo, ya que luego, cuando sucede una real emergencia que requiere de una atención en minutos, los móviles estan ocupados atendiendo las otras situaciones mencionadas.
No estoy haciendo defensa de ninguna empresa, sino tratando de mostrar que tan amplio es el problema de la salud, y me encantaría que quienes tienen que actuar en este tipo de problemas, efectivamente lo hicieran y no solo piensen en lo macro de esta situación.
Muy bueno el blog.
Saludos,
Mauricio.